lunes, 17 de noviembre de 2008

La puesta en escena

Los actores, a los que se llamaba “hipócritas” (el que finge) utilizaban mascaras enormes que tapaban sus caras y de esta manera representaban al personaje este podía ser femenino ya que solo eran hombres los que actuaban; además utilizaban un atuendo de uso corriente y coturnos.
Los personajes en la tragedia solían ser nobles pero en la comedia pertenecían a las clases mas bajas.
Además existía un coro que cumplía diferentes funciones de acuerdo con la obra. Podía representar la voz de la consciencia de un personaje, advertir al publico lo que estaba por suceder, dando indicios y detallando pequeñas pistas para mantener al espectador dentro de la obra.

El coro

Funciones del coro en la tragedia Griega:
El coro en la Tragedia griega actúa como intermediario. Los coros están involucrados a la acción, sus cantos son importantes y explican a menudo el significado de los acontecimientos que preceden a la acción.
El coro normalmente iba vestido de negro. y se encontraba junto a la orquesta y acompañaba a la escena.

El vestuario

El vestuario de una representación griega se compone de:
• Máscaras: los actores griegos utilizaban las máscaras o, en su defecto, ocultaban su rostro con barro o azafrán. El ocultar la cara simboliza el vestirse con elementos nuevos y no comunes, necesarios para realizar el rito, era también un ritual.
Más tarde, cuando el teatro fue teatro y no un acto religioso, la máscara era aquel elemento que transformaba al actor en personaje, había máscaras de viejos, de jóvenes, mujeres... Con el tiempo, los artesanos consiguieron verdadero realismo en las caretas
Además la máscara poseía unas enormes dimensiones para que fuera mucho más visible al publico y para, junto con los coturnos (zancos),guardar la proporción entre las diferentes filas de asientos. Por otra parte, las máscaras podían servir de "megáfono" aumentando la voz del actor. Y por último, permitía al actor interpretar varios personajes.
• Los coturnos: son una especie de zapatos de madera con alza que servían para dar altura al actor. Conseguían que los personajes nobles destacasen sobre el coro y dar proporción al actor con la gran máscara. Así el actor era enorme, con lo que el público podía verlo con facilidad. Generalmente solo eran usados en la tragedia.
• Ropas: por lo general, los trajes usados eran túnicas, cortas o medias y mantos. Según los colores de las ropas el personaje tenía más o menos importancia, así, los colores oscuros eran para los personajes tristes, los alegres para los importantes o los colores normales para la gente del pueblo. Los actores usaban unas almohadillas para abultarse, de modo que se siguiese guardando la proporción con el coturno y la máscara. Además podían usar otros elementos como corona en el caso de los reyes.

Las fiestas y festivales

El teatro estuvo en la Antigua Atenas, al igual que en muchas otras culturas, vinculado desde siempre a la celebración de determinados festivales y rituales de carácter religioso. Según las noticias de que se dispone, uno de los más antiguos y concurridos fue el que se celebraba en honor del dios Dioniso en Atenas durante los días 11 al 13 del mes llamado en griego Antesterio (mes de las flores) que corresponde aproximadamente a nuestro mes de febrero. Hay un testimonio de Filóstrato,[1] donde se nos afirma que dicho nombre de Antesteria se refiere a un ritual en el que una serie de chicos y chicas atenienses portan durante una procesión unos ramos de flores una vez llegados a la pubertad. Por su parte, la cerámica griega atestigua algunas reresentaciones que parecen corresponder a estas celebraciones. Las fiestas duraban tres días:

TEATRO GRIEGO

El teatro griego o clásico surge gracias al culto del dios Dionisio. Los griegos eran politeístas, es decir que creían en varios dioses.
En un principio las obras eran representadas en festivales que se llevaban a cabo en fechas especiales que duraban todo el día y eran dedicadas al culto del dios anteriormente nombrado.
La entrada era gratuita es decir toda persona aunque sea de bajos recursos podía acceder a estas obras que eran de carácter religioso y que tenían como finalidad educar y dejar una moraleja a los ciudadanos.
El espectador tenia que estar preparado para verse muchas veces reflejado, darse cuenta de sus errores, y hasta reírse de si mismo.